Mobile Suit Gundam: Iron-Blooded Orphans (temporada 2)

Por: Norlando Zapata-
@Norlo28

Finalmente terminó la segunda temporada de una de las encarnaciones mejor aclamadas de Gundam, Iron-Blooded Orphans, la cual empezó a transmitirse en el año 2015. Debo confesar que, después de ver el episodio final, no sé qué pensar; pero a continuación, detallaré mis impresiones sin entrar en terrenos de spoilers.

La segunda temporada de Iron-Blooded Orphans continúa con la historia de la organización militar Tekkadan, liderada por Orga Itsuka, que ganó alto renombre luego de proteger a Kudelia Aina Bernstein hasta la Tierra para lograr la independencia de la ciudad marciana de Chryse. Al final de la primera temporada, la corrupción de la entidad terrestre enemiga conocida como Gjallarhorn quedó expuesta, desestabilizando su credibilidad y creando dos bandos dentro de la misma facción. Un bando liderado por McGillis Fareed, que quiere reformar Gjallahorn en ideales, principios y jerarquías. A este se le opone el comandante Rustal Elion, que pretende oponerse a McGillis y aparentemente preservando la tradición de la organización y buscando aplastar a todo aquello que busca acabar con el balance, la supuesta paz y el orden.
A diferencia de la retórica de los disidentes del género mecha, Iron-Blooded Orphans se centra en los personajes. Incluso, los secundarios tienen un desarrollo interesante y llegan a ser memorables. Mi personaje favorito, el líder Orga Itsuka, se nota mucho más maduro y siempre pensando en un futuro mejor para su familia, Tekkadan. 

Akihiro Atland busca y logra dejar atrás su pasado como "escoria humana" y la muerte de su hermano menor a causa de las injusticias y crueldades de este mundo. Mikazuki Augus, el protagonista, lamentablemente no es tan interesante como los previos. Su personalidad calmada y fría permanece intacta y más bien, se nota menos humano y se convierte más en un soldado.

McGillis, en la primera temporada, un aparente enemigo que cambia de bando, también se torna más fascinante y ambicioso. Su hambre de poder dentro de Gjallarhorn se justifica en la corrupción que corroe a la organización, que se supone debe proteger los intereses de los gobiernos de la Tierra. Luego de haber asesinado y usado a gente cercana a él, McGillis Fareed se alza como un importante aliado para Tekkadan y les promete un futuro como los "reyes de Marte", oportunidad que Orga no puede dejar de aprovechar.

Shino, otro piloto de Gundam toma más protagonismo y empieza a ser un personaje más competente en el campo de batalla. Además, su relación con Yamagi se profundiza, aportando uno de los momentos más dramáticos, conmovedores y memorables de la serie.

Atra, Mika y Hush
Esto último involucra a los protagonistas en una peligrosa misión para vencer al intransigente Rustal Elion, que ahora está acompañado de nuevos pilotos de Mobile Suit: Julieta Juris, el desagradable y molesto Iok Kujan y un enmascarado misterioso, cuya identidad se hace predecible. Afortunadamente, los que pertenecen a este bando tienen sus matices. No son simples villanos y a veces te hace dudar de si existe un bando que tenga la razón en el conflicto.

Iron-Blooded Orphans también tiene sus fallas. En la primera mitad de temporada, el conflicto entre las facciones principales se ve interrumpido por un Mobile Armor con inteligencia artificial, que amenaza con destruir la ciudad de Chryse. Particularmente esta parte de la historia, a pesar de ser emocionante y con buena acción, no aporta demasiado al conflicto principal. No obstante, no los catalogaría como episodios de relleno, en especial porque lo más importante en esta serie son los personajes, que están en constante movimiento y evolución.


Algo que logra muy bien la temporada es impactar al espectador con escenas emotivas. La guerra acarrea la muerte y es algo que Iron-Blooded Orphans no teme hacer. Muchos personajes queridos sufren y mueren de la manera más trágica posible, sin caer en asesinatos injustificados. Cada personaje logra un propósito y su muerte no es algo efímero. Cuando alguien se va, no es solo para crear impacto en los fanáticos, sino en el mundo y los eventos que ocurren en la historia. Lamentablemente algunas de estas trágicas muertes se sienten muy estructuradas y basadas en una misma fórmula. Desarrollan a un personaje, usualmente secundario, solo para que al terminar el episodio, el personaje muera. La primera vez funcionó muy bien, pero luego le da un toque predecible al guión.

La acción es bastante similar a la primera temporada. A diferencia de las series en el Universal Century, Iron-Blooded Orphans apuesta por una estética más medieval, con luchas cuerpo a cuerpo con enormes espadas y armas blancas. Incluso, los diseños de los Mobile Suits y Gundams son más rudimentarios de lo usual y menos estilizados. Si bien Bandai quiere vender sus Gunpla, esta serie no se siente como un infomercial de juguetes.


En definitiva, Mobile Suit Gundam: Iron Blooded-Orphans es una excelente serie y, aunque la primera temporada es insuperable, debo recomendar que vean el ciclo completo. Probablemente el final no sea lo que los otakus y fanáticos de Gundam esperan, pero creo que se atrevieron a hacer algo diferente que vale la pena ver.

1 comentarios :

Tengo que ver ese último capítulo, lo que ha ocurrido en esta historia es impresionante.

Algo que me llamó la atención de esta serie es que por regla general en las historias de Gundam, el mecha del protagonista es especial. Pero aunque en este caso Barbatos también es un poco especial; no se compara con otros gundams "protagónicos" que hemos visto en otras ocasiones. Creo que han llevado el concepto de "Real Robot" un paso más allá.

Otra cosa que me llamó la atención fue que la tecnología de la época no se compara con los desarrollos del pasado. Es decir en el "presente" de Iron Blooded Orphans, se encuentran en una suerte de regresión tecnológica y no explican muy bien por qué.

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